06/03/2026 13:45 - Salud
Durante años, la intuición clínica y la experiencia de muchos pacientes sugerían que el estrés podía empeorar el cáncer, pero faltaba una explicación científica clara. Ahora, un estudio publicado en la revista Nature el 5 de marzo de 2026 aporta evidencia sólida sobre este mecanismo.
La investigación, dirigida por la dra. Judith Agudo -científica catalana formada en la Universitat Autònoma de Barcelona y actualmente en la Escuela de Medicina de Harvard-, se centró en comprender qué ocurre cuando las células cancerosas se desprenden de un tumor primario e intentan instalarse en otros órganos.
El hallazgo clave: estas células activan receptores de glucocorticoides (hormonas del estrés como el cortisol) que funcionan como un "escudo" contra el sistema inmune, permitiendo que evadan tanto a los linfocitos T como a las células NK, dos de las defensas más importantes del organismo.
Es fundamental aclarar que no todo el estrés es igual. El estudio distingue claramente entre:
El equipo de investigadores probó la mifepristona, un medicamento ya aprobado para otros usos médicos (como la hiperglucemia), que bloquea precisamente esos receptores de glucocorticoides.
En experimentos con ratones con cáncer de mama triple negativo -una forma especialmente agresiva y difícil de tratar-, la combinación de mifepristona con inmunoterapia:
El hallazgo es prometedor porque la mifepristona es un fármaco genérico (patentado en 1981), ya testado y aprobado para uso humano, lo que podría acelerar su aplicación oncológica.
Los investigadores identificaron que el mecanismo está implicado al menos en:
Los científicos creen que probablemente funciona en muchos otros tumores sólidos, aunque probablemente no en cánceres de mama con receptores hormonales ni en cáncer de próstata, donde las hormonas del estrés tienen un efecto diferente.
Aunque los resultados en modelos animales son prometedores, no son un tratamiento demostrado en pacientes aún. La investigación debe traducirse en ensayos clínicos con personas.
La buena noticia es que el equipo ya está en conversaciones con el programa de cáncer de mama del Instituto Dana-Farber y busca financiación para realizar ensayos clínicos liderados por investigadores académicos.
La mifepristona al ser un fármaco genérico no ofrece grandes incentivos económicos a la industria farmacéutica, por lo que la investigación académica será clave para llevar este avance a los pacientes.
Este estudio no llega de la nada. Ya existían indicios de la relación entre estrés y cáncer:
Fuentes: Nature, Instituto de Cáncer Dana-Farber (Harvard), La Vanguardia, Saber Vivir TV
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones