20/04/2026 22:47 - Deportes
El Sunday 19 de abril de 2026 quedará en la memoria de los hinchas de River Plate por motivos que preferirían olvidar. No solo por la derrota 1-0 en su propio estadio, el Monumental, sino por las decisiones arbitrales que -según la óptica millonaria- condicionaron el resultado.
El único gol del partido llegó mediante un penal convertido por Leandro Paredes, ejecutado con la frialdad que lo caracteriza. Sin embargo, lo que encendió la polémica fue lo que no se cobró del lado de River, situación que generó un malestar que trascendió el silbato final.
Sebastián Habib es un árbitro asistente de video (AVAR) que ha participado en numerosos partidos de Primera División. Su función dentro del sistema VAR es asistir al árbitro principal en la revisión de jugadas dudosas, especialmente en situaciones de área, penales, expulsiones y casos de identidad errónea.
La designación de Habib como AVAR para este Superclásico generó cuestionamientos desde ciertos sectores que consideran que su historial arbitral podría presentar cuestionamientos de imparcialidad. Es importante aclarar que, hasta el momento, no existen sanciones oficiales en su contra, pero la polémica está instalada.
La derrota significó el fin del invicto de Eduardo Coudet como técnico de River, un récord que había generado grandes expectativas entre los hinchas millonarios.
Por su parte, Boca se posicionó tercero en la zona A de su grupo, sumando tres puntos dorados que pueden resultar decisivos de cara a los playoffs.
El Video Assistant Referee (VAR) se implementó en el fútbol argentino con el objetivo de minimizar errores arbitrales en jugadas decisivas. Sin embargo, su aplicación ha generado controversias recurrentes, especialmente en los partidos de alto riesgo como los Superclásicos.
El sistema funciona con un árbitro principal (VAR) y uno o más asistentes (AVAR) que revisan las jugadas desde el cuarto árbitrito. Pueden intervenir en cuatro situaciones específicas: goles, penales, expulsiones directas y casos de identidad errónea.
Mientras en River se analizan los próximos pasos a seguir -incluso la posibilidad de elevar una queja formal al Consejo Federal-, en Boca el festejo fue total. Miguel Merentiel se convirtió en el protagonista de la celebración en el vestuario, ingresando con un parlante y cumbia para animar a sus compañeros.
Jugadores como Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa, Milton Delgado y Exequiel Zeballos compartieron el momento, coreando canciones como 'Un minuto de silencio' y 'Suben y bajan', un mensaje directo hacia el rival de turno.
River deberá rápidamente voltear la página y enfocarse en los compromisos que vienen, mientras que la polémica arbitral probablemente continúe generando debate en los medios y entre los aficionados.
El Superclásico una vez más demostró que trasciende los 90 minutos: las decisiones arbitrales, las celebraciones y las críticas forman parte inseparable del clásico más importante del fútbol argentino.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones