15/04/2026 15:43 - Tecnologia
El 10 de abril de 2026, la cápsula Orion bautizada Integrity amerizó en el océano Pacífico frente a las costas de San Diego a las 17:07 hora local, culminando una travesía de 10 días y más de 1,1 millones de kilómetros alrededor de la Luna. Pero el verdadero clímax llegó cuando los equipos de la Marina de Estados Unidos abrieron la escotilla: la humanidad entera esperaba la señal que confirmara que los cuatro astronautas estaban a salvo.
Las cámaras montadas en los cascos de los rescatistas capturaron cada segundo de ese instante histórico. Las marcas de quemaduras en la nave, provocadas por temperaturas de hasta 2.700 °C durante la reentrada atmosférica, evidenciaban la violencia del viaje. Sin embargo, la estructura permanecía intacta.
El equipo de rescate estaba compuesto por cuatro especialistas de la Marina: el teniente comandante Jesse Wang, Laddy Aldridge (quien realizó el primer contacto y abrió la escotilla), Vlad Link (especialista en medicina de buceo) y Steve Kapala. Cuando Aldridge finalmente logró abrir la compuerta, las primeras palabras que se escucharon fueron "Bienvenidos a casa".
Luego llegó el momento decisivo: el código "Cuatro verdes" confirmó que todos los miembros de la tripulación estaban conscientes y en buen estado. La emoción fue inmediata y contagiosa, según describen los testigos presentes en el operativo.
En la terminología de la NASA y las fuerzas armadas estadounidenses, "verde" indica que un sistema o persona funciona correctamente. Al anunciar "cuatro verdes", los rescatistas certificaron que los cuatro astronautas tenían signos vitales estables, estaban conscientes y podían ser extraídos de la cápsula de forma segura.
La fase final de Artemis II exigió una precisión extraordinaria. La cápsula inició el descenso a casi 40.000 km/h, transformándose en una bola de fuego durante su ingreso a la atmósfera. El escudo térmico soportó temperaturas extremas mientras la nave debía resistir un apagón de comunicaciones de seis minutos causado por la ionización del plasma.
Liliana Villarreal, directora de Aterrizaje y Recuperación de Artemis, explicó que la nave logró proteger a la tripulación mientras frenaba de velocidades supersónicas a apenas 30 km/h antes de tocar el agua. El despliegue sincronizado de 11 paracaídas garantizó un amerizaje controlado.
La cápsula Orion estableció un nuevo récord de distancia al alcanzar los 406.771 km de distancia respecto a la Tierra, superando el anterior récord de Apolo 13 (400.171 km) establecido en 1970. Esta hazaña marca el retorno de Estados Unidos al espacio profundo tripulado tras más de cinco décadas.
El comandante Reid Wiseman expresó su gratitud en las redes sociales: "Jesse, Steve, Laddy y Vlad... ¡qué sensación tan increíble darles la bienvenida a bordo del Integrity después de un viaje de casi 700.000 millas! Eternamente agradecidos por su servicio a nuestra tripulación y a la nación".
La misión no solo validó los sistemas vitales de la nave Orion y los protocolos de seguridad, sino que también sentó las bases para el próximo gran desafío: Artemis III, prevista para 2027-2028, que buscará el primer alunizaje tripulado del siglo XXI.
Estados Unidos busca consolidar su liderazgo en la exploración lunar antes de que China logre su propio alunizaje tripulado, estipulado para 2030. El éxito de Artemis II representa un paso fundamental en esta nueva carrera espacial.
Fuente: NASA, Infobae, Reuters
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones