30/03/2026 13:27 - Tecnologia
La NASA se encuentra ante un enigma médico que ha puesto en alerta a toda la comunidad espacial. El pasado 7 de enero de 2026, el astronauta Michael Fincke sufrió una repentina pérdida de la capacidad del habla mientras cenaba en la Estación Espacial Internacional (ISS), después de prepararse para un paseo espacial programado.
El episodio duró aproximadamente 20 minutos y ocurrió de forma completamente inesperada, sin dolor ni síntomas previos. Según relató el propio Fincke: "Ocurrió de la nada. Todo fue increíblemente rápido". Sus compañeros detectaron inmediatamente que algo no funcionaba correctamente y activaron el protocolo de emergencia, contactando con los médicos en Tierra en cuestión de segundos.
Los especialistas de la NASA han realizado múltiples análisis y han descartado dos hipótesis principales:
Sin embargo, el origen del problema sigue siendo completamente desconocido, lo que ha generado gran preocupación dentro de la agencia espacial.
El astronauta afectado es un veterano de las misiones espaciales:
El propio Fincke reconoció que este episodio fue completamente nuevo para él, a pesar de su extensa trayectoria en el espacio.
| Acción | Detalle |
|---|---|
| Paseo espacial cancelado | El previsto para el 8 de enero fue suspendido |
| Regreso anticipado | Misión Crew-11 aterrizó el 15 de enero |
| Ecógrafo utilizado | Evaluar estado del astronauta en órbita |
| Estado actual | Fincke está bien, sin secuelas aparentes |
Este caso ha puesto de relieve uno de los mayores desafíos para la exploración espacial: la gestión de emergencias médicas en misiones de larga duración.
Evacuación rápida posible
Respuesta más complicada
Mayor riesgo médico
La NASA considera que estos episodios, aunque raros, pueden estar relacionados con la exposición prolongada a la microgravedad. Como le transmitieron sus compañeros a Fincke tras lo ocurrido: "No fuiste tú. Fue el espacio".
La microgravedad produce cambios significativos en el cuerpo humano: redistribución de fluidos, pérdida de masa ósea y muscular, alteraciones cardiovasculares y cambios en el sistema vestibular. Sin embargo, la pérdida súbita del habla no había sido documentada como efecto conocido del espacio.
Este incidente reabre el debate sobre los riesgos de las misiones espaciales prolongadas, especialmente con los planes de la NASA de enviar humanos a la Luna en la misión Artemis II (prevista para abril de 2026) y eventualmente a Marte.
El Confidencial - AP News
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones