25/03/2026 21:08 - Internacionales
La derrota electoral en el referéndum constitucional sobre la reforma judicial ha expuesto grietas en lo que era considerado uno de los gobiernos más estables de la historia reciente italiana.
La primera ministra italiana Giorgia Meloni sufrió su primera derrota electoral significativa desde que asumió el poder en 2022, y la respuesta fue inmediata: exigió las renuncias de tres altos funcionarios involucrados en casos judiciales. Sin embargo, lo que siguió fue una crisis sin precedentes que puso en evidencia la fragilidad de su liderazgo.
Daniela Santanchè (ministra de Turismo): empresaria apodada "La Pitonessa", con dos causas abiertas por falsedad contable y estafa a la Seguridad Social. Se negó a renunciar inicialmente.
Martes 19:55 - Santanchè publicó una nota oficial: "Mañana la ministra Santanchè estará normalmente en su despacho: todos los compromisos están confirmados".
Martes 20:04 - Solo 9 minutos después, Meloni respondió con un comunicado: "La primera ministra espera que... la ministra de Turismo, Daniela Santanchè, comparta una decisión análoga".
Miércoles 18:00 - Tras un día completo de tensión, Santanchè finalmente presentó su renuncia, pero no sin antes enviar una carta a Meloni donde afirmó que su ficha penal estaba "inmaculada" y que no quería ser "el chivo expiatorio de una derrota que no ha sido determinada por ella".
La derrota en el referéndum constitucional para reformar la magistratura ha sido un golpe inesperado para un gobierno que presumía de estabilidad. Los votantes rechazaron las reformas que muchos consideraban un intento de controlar a jueces y fiscales, especialmente en un contexto donde Meloni ha atacado constantemente a la magistratura por frenar decisiones del Ejecutivo, como las deportaciones de migrantes a Albania.
Solo se recuerda un caso similar en Italia: en 1995, un ministro de Justicia enfrentó una situación comparable. La oposición incluso presentó una moción de confianza contra Santanchè, algo que la mayoría parlamentaria se habría visto obligada a apoyar, una rareza absoluta en la política italiana.
Elly Schlein, líder del Partido Democrático (PD), no perdió la oportunidad de señalar la debilidad de Meloni:
"No sé si nunca antes habéis leído, en vuestros países, un comunicado de un primer ministro que dice que espera que ojalá uno de sus ministros dimita. La señal de debilidad es evidente".
La crisis revela varios puntos críticos en el gobierno de Meloni:
Tiempo que la oposición pidió la renuncia de Santanchè
Mociones de confianza rechazadas contra la ministra
Último precedente similar en Italia
El gobierno de Meloni, que había logrado mayoría absoluta en 2022 y se consideraba uno de los más estables de Europa, enfrenta ahora su primer momento de verdadera vulnerabilidad política. La pregunta que muchos se hacen en Roma es si esta crisis marca el comienzo de un debilitamiento más profundo o si Meloni logrará reponerse como lo ha hecho en otras ocasiones.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones