22/03/2026 01:11 - Economia
La morosidad crediticia en Argentina alcanzó niveles alarmantes en enero de 2026, registrando un incremento que preocupa a analistas y autoridades monetarias. Según datos del sistema financiero, la irregularidad en pagos pasó de 2,67% en enero de 2025 a 10,6% en enero de 2026, lo que representa una cuadruplicación en apenas doce meses y marca el nivel más alto desde 2010.
El deterioro no se limita a un segmento específico del crédito. Los préstamos personales presentan una morosidad del 13,2%, mientras que las tarjetas de crédito registran un 11% de irregularidad, ambos con incrementos superiores a 9 puntos porcentuales respecto al año anterior.
El sector empresarial también sufre las consecuencias del contexto económico adverso. La morosidad en préstamos a empresas trepó al 2,8%, pero el dato más revelador proviene de consultoras privadas: según Analytica, el 12,9% de las empresas argentinas tiene al menos una deuda en situación irregular, lo que equivale aproximadamente a una de cada ocho firmas.
La situación es desigual según el tamaño de las compañías. Mientras las grandes empresas mantienen una morosidad del 0,9%, las PyMEs registran tasas de irregularidad que oscilan entre el 4% y el 10%, evidenciando la mayor vulnerabilidad del segmento pequeño y mediano.
El análisis por sectores económicos revela disparidades significativas:
El sector hotelero y gastronómico lidera el ranking de irregularidades, reflejando el impacto de la recesión en actividades ligadas al consumo y al turismo.
El escenario de morosidad se produce en un contexto económico particularmente desafiante. El riesgo país argentino cerró en 633 puntos básicos, marcando el máximo del año, mientras que el contexto internacional se ve afectado por el conflicto Irán-Israel-EEUU que mantiene el precio del petróleo Brent por encima de USD 110 por barril.
La mora no bancaria, que incluye deudas con proveedores y otros acreedores, se acerca al 25%, mientras que la morosidad general del sistema financiero se ubica en el 6,4%.
La morosidad es un indicador que mide el porcentaje de créditos que presentan atrasos en el pago de cuotas. Un préstamo se considera "irregular" o "en mora" cuando el deudor no ha realizado los pagos correspondientes durante un período determinado, generalmente más de 90 días. Este indicador es clave para evaluar la salud del sistema financiero y la capacidad de pago de los deudores.
| Indicador | Enero 2025 | Enero 2026 | Variación |
|---|---|---|---|
| Morosidad general | 2,67% | 10,6% | +7,93 pp |
| Préstamos personales | ~3,5% | 13,2% | +9,7 pp |
| Tarjetas de crédito | ~2% | 11% | +9 pp |
| Morosidad empresarial | - | 2,8% | - |
| Empresas con deuda irregular | - | 12,9% | - |
Las tasa nominal anual (TNA) para préstamos personales se ubican en torno al 69%, lo que dificulta enormemente la capacidad de pago de los deudores. En el caso de los plazos fijos, las tasas varían entre el 21% y el 31% según la entidad bancaria, una diferencia que puede superar los $8.000 por cada millón de pesos depositados.
El Banco Central desreguló las tasas mínimas en 2024, permitiendo que cada entidad defina libremente su oferta, lo que generó una dispersión significativa en el mercado.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones