16/03/2026 21:09 - Internacionales
El presidente de Chile, José Antonio Kast, puso en marcha el "Plan Escudo Fronterizo", un paquete de medidas que incluye la construcción de zanjas de tres metros de profundidad y muros de hasta cinco metros de altura en puntos estratégicos de la frontera norte. La obra comenzó el fin de semana en el complejo fronterizo de Chacalluta, en la región de Arica, donde el Ejército trasladó maquinaria pesada para iniciar las excavaciones.
Los trabajos iniciales abarcarán un tramo de 600 metros entre los hitos 1 y 15 de la frontera con Perú. El plan también contempla la instalación de barreras físicas en el límite con Bolivia, otra zona considerada crítica para el ingreso irregular de migrantes.
El mandatario solicitó al Ejército "la colaboración activa en el aumento de funcionarios y de acciones en la Macrozona Norte" y encomendó la construcción de barreras físicas. Durante la campaña electoral, Kast había prometido una política más dura contra la inmigración irregular, incluyendo la deportación de cerca de 340.000 migrantes, en su mayoría provenientes de Venezuela.
Según cifras oficiales citadas por el gobierno, 337.000 extranjeros residen actualmente en Chile sin la documentación correspondiente. Kast ha vinculado el control migratorio con la persecución de delitos, afirmando que quienes ingresan irregularmente lo hacen "para delinquir o explotar a otros".
La medida ha sido cuestionada por organizaciones sociales y medios de izquierda, que denuncian que se trata de una política xenófoba que reproduce el libreto de la derecha internacional, particularmente las políticas de Donald Trump en Estados Unidos. Los críticos señalan que la frontera norte tiene más de mil kilómetros y que solo entre 400 y 500 podrían ser intervenidos con barreras físicas, además de que medidas similares en el pasado fueron fácilmente sorteadas al abrir nuevas rutas.
La estrategia recuerda abiertamente a las políticas migratorias de la derecha internacional. En Estados Unidos, Donald Trump convirtió la construcción de muros y la militarización de la frontera en el eje de su política migratoria. En Chile, el gobierno de Kast intenta replicar ese libreto: barreras físicas, criminalización de los migrantes y una narrativa que los presenta como amenaza para la seguridad pública.
Paralelamente, se han multiplicado los operativos policiales en distintas ciudades para fiscalizar migrantes, muchas veces denunciados como controles basados en rasgos físicos o color de piel, similares a los métodos utilizados por la agencia migratoria estadounidense ICE (Immigration and Customs Enforcement).
La crisis humanitaria en la frontera norte chilena se enmarca en un contexto regional de migración forzada. Miles de familias atraviesan el altiplano recorriendo kilómetros buscando sobrevivir, huyendo de crisis económicas, persecuciones políticas o catástrofes sociales en sus países de origen. La respuesta del gobierno de Kast profundiza la lógica securitaria en lugar de abordar las causas estructurales del fenómeno migratorio.
Especialistas citados en la prensa han advertido que estas medidas enfrentan serias dificultades técnicas y económicas. La extensión de la frontera hace prácticamente imposible un control total, y la historia demuestra que los migrantes suelen abrir nuevas rutas cuando se cierran las existentes. "Zanjas y militarización no detienen la migración. A lo sumo, desplazan las rutas y hacen los trayectos más peligrosos", señalan los críticos.
El resultado, según las organizaciones sociales, es un verdadero show de seguridad fronteriza, diseñado más para enviar señales políticas que para resolver el problema humanitario que viven miles de familias. Mientras el gobierno despliega maquinaria para excavar zanjas y levanta un espectáculo mediático en torno a la frontera, la crisis humanitaria continúa intacta.
Las organizaciones sindicales, estudiantiles y sociales han llamado a resistir estas políticas, argumentando que los trabajadores chilenos y migrantes tienen un interés común en enfrentar la ofensiva reaccionaria del gobierno de Kast.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones