05/03/2026 08:11 - Entretenimiento
A las 7:45 de esa mañana, Argentina perdió al humorista que había hecho reír a generaciones enteras. Alberto Olmedo, el Negro querido por millones, cayó desde el balcón del piso 11 del edificio Maral 39, frente a Playa Varese. Tenía 54 años y estaba en el momento más alto de su carrera.
Horas antes de la tragedia, Olmedo había protagonizado una función exitosa de "Éramos tan pobres" en el Teatro Tronador. El elenco incluía a Javier Portales, César Bertrand, Beatriz Salomón, Silvia Pérez, Susana Romero, Divina Gloria y Romina Gay. La obra era un éxito de taquilla.
Sin embargo, esa noche no hubo sobremesa. El motivo era personal y urgente: Nancy Herrera, su pareja de ocho años con quien había mantenido una relación atravesada por crisis, reconciliaciones y escándalos, lo esperaba en el departamento alquilado del edificio Maral 39.
En el espejo del baño, ella había escrito con labial: "Te amo". Era la bienvenida a una reconciliación que Olmedo anhelaba profundamente, especialmente después de que ella había protagonizado un romance mediático con Cacho Fontana, íntimo amigo del humorista.
Esa madrugada, Nancy le reveló un secreto que cambiaría todo: estaba embarazada de dos meses. El humorista, que había sido padre de dos hijos en matrimonios anteriores, recuperó la sonrisa plena.
"Murió en el mejor momento de su vida, con la mina que quería y tomando champagne. Y no babeado en una cama, hecho mierda", diría Nancy después, en unas palabras que todavía estremecen.
Brindaron con champagne. La noche se estiró entre el alcohol y los excesos. Era uno de esos momentos en que parecía que todo volvía a encajar.
Sin avisar, Olmedo salió al balcón. Ya era de día, aunque el sol no se asomaba. Observó el mar bajo ese cielo plomizo que parecía fundirse con el horizonte. Nadie puede explicar con certeza qué pasó después.
Cruzó una pierna sobre la baranda húmeda por el rocío. Se sentó en el borde. El torso desnudo, las piernas hacia el vacío, las botas texanas buscando apoyo.
Fueron apenas segundos. Desde un departamento del piso superior alguien se despertó por los gritos.
"¡Me caigo, mamita, me caigo! ¡Agarrame la pierna!"
Nancy intentó sostenerlo desde el interior del departamento. Hubo un instante breve de desesperación. Ella gritó: "¡Yo te agarro, papito, yo te agarro! ¡Pero no puedo! No puedo..."
El cuerpo impactó sobre el jardín delantero del edificio y terminó sobre la vereda, frente al Boulevard Marítimo Patricio Peralta Ramos al 3600.
Alberto Olmedo no era solo un humorista exitoso. Era el humorista más popular del país. Ese verano de 1988, venía de cerrar en diciembre el exitoso ciclo televisivo "No toca botón" y tenía agotadas las entradas de la obra teatral que encabezaba.
Iba a estrenar la película "Atracción peculiar", que protagonizaba con Jorge Porcel, Beatriz Taibo, Silvia Pérez y Beatriz Salomón. Murió dos días antes de que llegara a las salas. Nunca la vio terminada.
Aquel verano de 1988 no era uno cualquiera en Mar del Plata. Semanas antes, el 14 de febrero, la ciudad había quedado conmocionada por el asesinato de Alicia Muñiz a manos de su pareja, el ex campeón mundial de boxeo Carlos Monzón, amigo cercano del propio Olmedo.
La coincidencia de tragedias terminó marcando a fuego esa temporada teatral.
El juez Pedro Federico Hooft inició la investigación ese mismo día. Se tomaron declaraciones, se analizaron las circunstancias, se descartó la intervención de terceras personas.
La conclusión oficial: fue un accidente, producto de la pérdida de equilibrio en el balcón.
Con el tiempo aparecieron versiones alternativas y especulaciones, pero ninguna logró modificar el expediente.
El hijo de Alberto Olmedo y Nancy Herrera, Albertito, nació el 26 de octubre de 1988, siete meses después de la muerte de su padre. Nunca pudo conocer al hombre que lo esperaba con tanta ilusión aquella madrugada.
En Mar del Plata, a metros del lugar donde perdió la vida, se erigió un monumento en su memoria. El "Negro" Olmedo sigue siendo símbolo de un humor argentino que ya no existe: irreverente, improvisado, profundamente popular.
"El capocómico que había construido su carrera sobre la improvisación, el riesgo escénico y la risa constante, terminó teniendo un final que nadie imaginaba."
Fuentes: Infobae, Paparazzi | 5 de marzo de 2026 - A 38 años de la tragedia
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones