03/03/2026 01:15 - Internacionales
En los próximos días, los buzones de barrios como Almagro, Belgrano o el centro de Córdoba —pero también los de San Pablo, Montevideo y Caracas— se convertirán en el escenario de una de las batallas institucionales más profundas de la Italia contemporánea. No se eligen legisladores ni presidentes. Se elige qué tipo de justicia tendrá la tercera economía de Europa para las próximas décadas.
El gobierno de Giorgia Meloni impulsa una reforma constitucional para modificar la estructura del Poder Judicial. Para sus defensores, es el paso necesario para que Italia tenga una "justicia justa"; para sus detractores, es un caballo de Troya para someter a los fiscales al poder político.
Para entender qué se vota, hay que despejar el lenguaje técnico. La reforma se apoya en tres cambios fundamentales que buscan desarmar el modelo actual, nacido en 1948 tras la caída del fascismo:
Hoy, un magistrado italiano puede alternar funciones: ser fiscal (quien acusa) y luego juez (quien juzga). La reforma lo prohíbe definitivamente. Quien elige ser juez no podrá ser nunca fiscal, y viceversa.
El Consejo Superior de la Magistratura (CSM) es el órgano de gobierno de los jueces. La reforma crea dos: uno para jueces y otro para fiscales. Además, ya no sería elegido solo por votos entre pares, sino mediante un sorteo.
Se crea un tribunal externo para juzgar las faltas disciplinarias de los magistrados, quitándole esa potestad al CSM actual.
El debate ha movilizado a todo el ecosistema legal de Italia:
| A FAVOR (SÍ) | EN CONTR (NO) |
|---|---|
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A diferencia de otros referéndums italianos (como los que buscaron derogar la ley del aborto o el divorcio), esta consulta es de carácter constitucional. Y aquí reside la clave para los ciudadanos en el exterior.
Diferencia clave: En el referéndum abrogatorio se necesita que vote más del 50% del padrón (quórum) para que sea válido. En el constitucional, no hay quórum. La reforma se aprueba si los "Sí" son más que los "No", sin importar cuánta gente vaya a las urnas.
El politólogo Miguel De Luca, experto en sistemas electorales de la UBA, explica: "El voto en el exterior puede ser determinante. Primero por la dimensión del electorado: equivale al de varias regiones de Italia. Segundo, porque históricamente estas votaciones se han resuelto por un puñado de votos".
electores italianos en Argentina
electores en América Latina
"No hay ningún país en el mundo que tenga el modelo italiano actual. Cualquier modelo, incluido el argentino, es un modelo a seguir. Necesitamos que Italia se aggiorni. Separar la investigación y la acusación de la garantía de la sentencia es básico en cualquier división de poderes".
"Cada sistema es fruto de su historia. En Italia, los datos dicen que menos del 1% de los magistrados pasa de una carrera a otra. El verdadero objetivo es debilitar la autonomía de los magistrados para hacerlos permeables al Ejecutivo".
"En Hungría, los gobiernos de Orbán redujeron la independencia de los jueces mediante reformas institucionales. El riesgo no está solo en el texto de la reforma, sino en lo que habilita después. La creación de dos órganos distintos permite que se adopten reglas que introduzcan algún nivel de control sobre los fiscales".
"¿Aprueban el texto de la ley de revisión de los artículos 87, 102, 104, 105, 106, 107 y 110 de la Constitución, aprobada por el Parlamento y publicada en el Boletín Oficial del 30 de octubre de 2025 con el título 'Normas en materia de ordenamiento jurisdiccional y de institución de la Corte Disciplinaria'?"
Darío Signorini, presidente del Comites de Buenos Aires, mantiene la neutralidad técnica pero hace un llamado urgente: "Debo incidir para que los connacionales participen activamente. Es una forma de mostrarle a Italia que la 'otra Italia', la del exterior, tiene tanto compromiso como la de la península".
La justicia italiana, que según algunos es hoy "un acto de fe" por sus demoras, está en una encrucijada. Los sobres ya están en camino. En un sistema sin piso de participación, el silencio de los que no voten será, quizás, el grito más fuerte de este referéndum.
Fuente: Infobae
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones