03/03/2026 01:04 - Internacionales
En el cielo azul y despejado de Abu Dhabi, en Emiratos Árabes Unidos, las estelas blancas sobre las villas color arena ya no pertenecen a aviones comerciales que transportan turistas. Son misiles balísticos lanzados desde el otro lado del Golfo: Irán.
Según el Ministerio de Defensa de EAU, hasta el domingo por la tarde había "lidiado" con 165 misiles balísticos, dos misiles de crucero y 541 drones iraníes. En Baréin, testigos reportaron aproximadamente 20 explosiones y al menos dos impactos directos cerca del aeropuerto.
El corresponsal de seguridad de la BBC, Frank Gardner, señala que Irán ha ampliado sus objetivos desde que comenzó el conflicto el sábado 1 de marzo de 2026. Ya no se trata solo de instalaciones militares como el cuartel general de la Quinta Flota de la Armada estadounidense en Baréin, sino de aeropuertos y otras instalaciones civiles.
Hoteles de lujo, centros comerciales, rascacielos y terminales de aeropuertos de última generación son ahora objeto de ataques esporádicos mientras aparecen brechas en las defensas aéreas de los Estados árabes del Golfo. Estos lugares nunca se construyeron con la perspectiva de que algún día fueran atacados por drones y misiles balísticos.
• +555 muertos en Irán (Media Luna Roja)
• 6 soldados estadounidenses fallecidos
• 11 civiles en Israel
• 5 civiles en países del Golfo
• 3 aviones F-15E derribados por fuego amigo en Kuwait
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Aragchi, negó estar atacando a los vecinos del Golfo: "No estamos atacando a nuestros vecinos en los países del Golfo Pérsico, sino a la presencia de Estados Unidos en estos países. Los vecinos deberían dirigir sus quejas a quienes toman las decisiones en esta guerra", declaró a Al Jazeera.
Sin embargo, el análisis de la BBC es claro: los países del Golfo están siendo castigados por ser socios militares de Washington desde hace mucho tiempo. Irán siempre advirtió que, si era atacado, tomaría represalias contra cualquier país que considerara cómplice del ataque.
El Estrecho de Ormuz, por donde circula entre el 20% y 25% del petróleo mundial (aproximadamente 20-25 millones de barriles diarios), ha sido declarado zona cerrada por Irán. El precio del petróleo Brent superó los USD 80 por barril con riesgo de alcanzar USD 100 según analistas. Más de 150 petroleros permanecen fondeados sin poder transitar.
The Economist advierte que Irán podría ir más allá. Los ataques a infraestructura energética del 2 de marzo podrían ser "disparos de advertencia". Un escenario particularmente devastador sería atacar plantas desalinizadoras de agua:
Un ataque exitoso a estas instalaciones podría obligar a evacuar ciudades enteras en cuestión de días, según cables diplomáticos filtrados en 2009.
El conflicto ha cruzado fronteras europeas. El 2 de marzo, un dron iraní impactó la pista de la base aérea británica RAF Akrotiri en Chipre. El primer ministro británico, Keir Starmer, autorizó a Estados Unidos utilizar bases aéreas británicas.
"La única manera de detener la amenaza es destruir los misiles en su origen", declaró Starmer. Grecia envió dos aviones F-16 y una fragata a Chipre como medida de protección.
Para Estados Unidos, Israel y muchos gobiernos de Medio Oriente, el mejor resultado sería un rápido fin del régimen de la República Islámica. Sin embargo, The Economist señala que esto no es seguro.
El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, declaró que tomaría "algo de tiempo" alcanzar los objetivos de la guerra, definidos principalmente en términos de la fuerza de misiles de Irán más que de un cambio de régimen.
Donald Trump afirmó el 2 de marzo: "Ni siquiera hemos empezado a atacarlas con fuerza. La gran ola ni siquiera ha ocurrido. La grande está a punto de llegar".
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones