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Mapa 3D revela dónde podría iniciar el próximo gran terremoto cerca de Estambul

17/02/2026 13:17 • Internacionales

Científicos crearon el primer modelo tridimensional de la Falla de Anatolia del Norte bajo el mar de Mármara, identificando zonas donde la tensión sísmica se acumula hace más de 250 años. El hallazgo permite simular escenarios de ruptura y anticipar posibles terremotos de magnitud superior a 7 que afectarían a millones de personas en Turquía.

Un secreto oculto bajo el mar de Mármara

El subsuelo del mar de Mármara, en Turquía, guardó durante siglos un misterio que inquietaba a la comunidad científica mundial. Bajo kilómetros de agua y sedimentos, la Falla de Anatolia del Norte permanecía en silencio en uno de sus segmentos más peligrosos, sin que nadie pudiera observar con precisión qué ocurría en su interior. Ese silencio no ofrecía tranquilidad, sino preocupación. Ahora, un equipo internacional de investigadores logró construir el primer modelo 3D completo de esa zona crítica, abriendo una ventana inédita al interior de una de las fallas más activas del planeta. El trabajo fue publicado en la revista científica Geology.

¿Qué es la Falla de Anatolia del Norte?

La Falla de Anatolia del Norte es una de las fallas tectónicas más importantes del mundo. Se extiende aproximadamente 1.500 kilómetros atravesando Turquía de este a oeste, y marca el límite entre la placa euroasiática y la placa de Anatolia. Esta falla es responsable de algunos de los terremotos más destructivos de la historia moderna, incluyendo el devastador terremoto de Erzincan en 1939, de magnitud 7.8, que causó más de 30.000 muertes. Desde ese evento, los grandes sismos han avanzado progresivamente hacia el oeste, acercando el riesgo sísmico a la ciudad de Estambul, una megaciudad con más de 15 millones de habitantes expuestos a un riesgo sísmico elevado.

La tecnología que hizo posible el descubrimiento

Durante décadas, los científicos conocían el comportamiento de los tramos terrestres de la falla, pero el sector submarino permanecía como una incógnita. La falta de instrumentos en el fondo marino y las limitaciones de las técnicas tradicionales impedían observar con claridad lo que ocurría en profundidad. El nuevo modelo cambió esa situación gracias al uso de mediciones magnetotelúricas, una técnica que registra variaciones naturales en los campos eléctricos y magnéticos de la Tierra. Estas señales permiten detectar diferencias en la resistividad eléctrica de las rocas, una propiedad que refleja:
  • Composición de las rocas
  • Contenido de fluidos
  • Comportamiento mecánico
Los investigadores instalaron más de 20 estaciones de medición distribuidas en tierra y en el mar, reconstruyendo una representación tridimensional de la corteza terrestre hasta decenas de kilómetros de profundidad.

El hallazgo: zonas fuertes y zonas débiles

El resultado mostró un mosaico complejo de bloques con características muy distintas:
Tipo de zonaCaracterísticasComportamiento sísmico
Baja resistividadPresencia de fluidos, rocas más débilesSe deforman con facilidad, liberan tensión mediante pequeños sismos frecuentes
Alta resistividadRocas rígidas y resistentesPermanecen bloqueadas, acumulan energía durante largos períodos
Ese contraste resultó fundamental para comprender el comportamiento sísmico de la región.

El peligro latente: 250 años sin una gran ruptura

El estudio identificó una posible sección de 120 kilómetros de la falla que no ha generado ningún terremoto importante en los últimos 250 años. Este período prolongado sin ruptura incrementa significativamente la preocupación científica. Según los investigadores, dos segmentos específicos podrían romperse juntos:
  • Falla de Kumburgaz
  • Falla de las Islas Príncipe
Las simulaciones indican que una ruptura combinada de estos segmentos podría generar un terremoto de magnitud superior a 7, suficiente para provocar daños graves en zonas densamente pobladas.

85 escenarios sísmicos simulados

El equipo de investigación generó 85 escenarios sísmicos basados en la física, considerando diversos factores:
  • Velocidad de desplazamiento de las placas tectónicas
  • Geometría de la falla
  • Déficit de deslizamiento acumulado
  • Puntos probables de inicio de ruptura
Los resultados demostraron que las complejidades geométricas y el bajo déficit de deslizamiento podrían ser insuficientes para detener la propagación de la ruptura hacia el oeste, hacia el Mármara Occidental.

¿Se puede predecir el próximo terremoto?

El estudio no permite predecir la fecha exacta de un terremoto. Sin embargo, ofrece una herramienta clave para estimar su ubicación probable y su magnitud potencial. Los límites entre bloques rígidos y bloques débiles identificados en el modelo actúan como zonas críticas donde la tensión acumulada podría desencadenar un sismo de gran magnitud. Este mecanismo coincide con observaciones en otras fallas importantes del mundo y representa un avance significativo en la comprensión de los procesos físicos que controlan los terremotos.

Implicancias para la prevención de desastres

El impacto de este avance trasciende el campo académico. Las autoridades turcas pueden utilizar estos datos para:
  • Reforzar infraestructuras en zonas de mayor riesgo
  • Actualizar normas de construcción sísmorresistente
  • Diseñar planes de emergencia más precisos
  • Mejorar sistemas de alerta temprana
El nuevo modelo tridimensional representa un avance tecnológico significativo que transformará la investigación sísmica en los próximos años, proporcionando información esencial para proteger a millones de personas que viven en regiones de alto riesgo sísmico.

Fuente: Infobae, basado en estudio publicado en la revista Geology.

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