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10/01/2026 10:15 • OTROS • OTROS
En el eje central del programa de Moria?Casán, emitido el 9 de enero de 2026, se sentaron representantes de dos subculturas que ganan visibilidad: los therians, personas que sienten una profunda conexión espiritual con una especie no humana, y los furrys, aficionados al arte y disfraces de animales antropomórficos. El psicólogo Gabriel Cartaña intervino y, desde una perspectiva científica, puso en tela de juicio la coherencia de vivir como un perro, un lobo o cualquier otro animal.
Cartaña afirmó: “Si te autopercibís perro, no deberías hablar, deberías ladrar y dormir en una cucha”. Añadió que, para ser “coherente”, quien se identifica con una especie debería adoptar hábitos como comer pienso, usar correa o descansar en un refugio propio. El especialista explicó que el lenguaje humano es una herramienta biológica que los animales no poseen, y que, por tanto, hablar invalidaría la pretensión de ser canino.
Los invitados defendieron su identidad señalando que, aunque su cuerpo sigue siendo humano, su sentir interior es distinto. Uno de ellos manifestó: “Soy humano en la práctica, pero me siento parcialmente perro; es una cuestión de identidad espiritual”. Otro expresó que la mirada social suele ser hostil, pero que la comunidad les brinda un espacio de empoderamiento y libertad.
Los therians sostienen una afinidad ontológica con especies como lobos, gatos o aves, describiendo la experiencia como una “identidad interior”. Los furrys se enfocan en la creación de avatares –las “fursonas”– y la confección de trajes (fursuits) para expresar creatividad, sin pretender una transformación biológica.
El cruce se viralizó rápidamente en Instagram, TikTok y Twitter. Los segmentos del programa alcanzaron millones de visualizaciones, generando debate sobre los límites de la identidad de género y especie en la esfera pública. Moria Casán comentó que, aunque “todo es raro”, los jóvenes le parecían “perritos simpáticos”.