07/08/2026 02:47 - General
La hipertensión arterial es una condición médica caracterizada por el aumento sostenido de la presión sanguínea dentro de las arterias. Los cardiólogos la denominan la enfermedad silenciosa porque no presenta síntomas evidentes hasta que ya ha causado daño en el organismo.
Esta patología puede desencadenar graves complicaciones de salud como accidentes cerebrovasculares (ACV), deterioro cognitivo, insuficiencia renal y enfermedades cardíacas. Según la Asociación Americana del Corazón, valores superiores a 120/80 mmHg ya se consideran indicadores de tensión elevada.
El doctor Amnon Beniaminovitz, cardiólogo principal de Vivify Medical en Nueva York, advierte que existe una relación directa entre el consumo de alimentos procesados y el incremento de la presión arterial.
"Más sal equivale a más sodio en la sangre, lo que atrae agua hacia los vasos sanguíneos y aumenta el volumen sanguíneo", explicó el especialista.
El doctor Lawrence Phillips, cardiólogo y profesor asociado en NYU Langone Health, señaló que se observa una incidencia especialmente alta de presión elevada en personas con obesidad.
El exceso de peso incrementa la carga sobre el corazón y el sistema circulatorio, lo que puede derivar en hipertensión si no se controla a tiempo.
Una dieta alta en sodio también favorece la retención de líquidos y el aumento de peso, creando un círculo vicioso difícil de romper.
Permanecer físicamente inactivo favorece el exceso de peso corporal y contribuye al endurecimiento progresivo de las arterias, dos factores de riesgo directos para desarrollar hipertensión.
El doctor Beniaminovitz afirmó que el ejercicio aeróbico regular (caminar, nadar, andar en bicicleta) es el tipo de actividad física más beneficioso para controlar la presión arterial.
El estrés crónico mantiene la presión arterial elevada debido a la liberación constante de hormonas como el cortisol y la adrenalina.
Estas hormonas provocan la contracción de los vasos sanguíneos y aumentan la frecuencia cardíaca, lo que impacta directamente en los valores de presión arterial.
El doctor Phillips indicó que el aumento de la obesidad ha generado más casos de apnea del sueño, una alteración que reduce los niveles de oxígeno durante la noche y obliga al organismo a elevvar la presión arterial como mecanismo compensatorio. La mala calidad del sueño es un factor crítico que frecuentemente se subestima.
La Asociación Americana del Corazón recomienda al menos 150 minutos de actividad física moderada por semana. Caminar 30 minutos diarios es un excelente punto de partida.
Priorizar alimentos ricos en potasio y magnesio. La dieta DASH y la dieta mediterránea están científicamente probadas para reducir la presión arterial.
El consumo excesivo de alcohol está directamente relacionado con el aumento sostenido de la presión arterial y debe moderarse.
Practicar meditación, yoga o técnicas de respiración reduce los niveles de cortisol y adrenalina, ayudando a controlar la tensión.
La hipertensión arterial es una condición prevenible y controlable con cambios positivos en el estilo de vida. Las revisiones médicas periódicas son fundamentales para la detección temprana, especialmente porque esta enfermedad no presenta síntomas evidentes en sus etapas iniciales.
Adoptar hábitos saludables como reducir el consumo de sodio, mantener un peso adecuado, realizar ejercicio aeróbico regularmente, gestionar el estrés y cuidar la calidad del sueño pueden marcar una diferencia significativa en tu salud cardiovascular.
Fuente: El Eco - Publicado el 23 de junio de 2024
Alfredo S. Quiroga