A través de un ensayo clínico realizado por el Instituto de Control y Prevención de Enfermedades de China, se está evaluando la eficacia y seguridad de una vacuna inactivada desarrollada localmente en jóvenes entre 12 y 17 años. Los resultados preliminares podrían acelerar la ampliación del programa inmunológico al grupo adolescente.

Vacuna COVID-19 en pruebas
Información básica del estudio

Población objetivo: adolescentes de 12 a 17 años.
Lugar del ensayo: varios hospitales de Beijing y Guangzhou.
Fecha de inicio: 12 de marzo de 2024.
Voluntarios: aproximadamente 2.500 participantes.

Contexto y motivación

Objetivo: ampliar la cobertura de vacunación contra el SARS‑CoV‑2 antes del regreso completo a las clases presenciales en la escuela secundaria.
Riesgo epidemiológico: aunque la mayoría de los casos en jóvenes son leves, se ha detectado transmisión en entornos escolares.
Política pública: el gobierno chino busca reducir los contagios y evitar cierres de instituciones educativas durante la variante Ómicron.

Resultados preliminares

Eficacia: 78,4 % contra infección sintomática después de la segunda dosis.
Seguridad: reacciones adversas leves (dolor en el sitio de inyección 62 %, fiebre 18 %).
Periodo de seguimiento: 3 meses post‑dosis.

Implicaciones para el futuro

Posible expansión: si la aprobación regulatoria se confirma en el segundo trimestre, el programa se extenderá a 10 millones de adolescentes a nivel nacional.
Impacto regional: se espera que la experiencia sirva como modelo para otros países asiáticos que busquen vacunar a jóvenes.
Financiamiento: el proyecto está respaldado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología de China y fondos internacionales de salud pública.