Un sondeo de YouGov en seis países europeos revela que entre el 61% y el 73% apoya instalar aire acondicionado en todas las viviendas nuevas. El costo es el principal obstáculo, y el debate sobre clima y confort se intensifica tras olas de calor extremas.

El aire acondicionado gana terreno frente a la lucha climática

Una encuesta realizada por YouGov en seis grandes naciones europeas –Francia, Alemania, Italia, Polonia, España y Reino Unido– revela que, ante la disyuntiva, más personas prefieren fomentar la adopción de aire acondicionado que priorizar la reducción de emisiones de carbono. El sondeo, llevado a cabo a mediados de julio en los países continentales y a principios de agosto en el Reino Unido, refleja el impacto de las cuatro olas de calor extremas que han causado miles de muertes en el continente.

Entre un 30% y un 52% de los encuestados en los seis países afirmó haber temido por la salud de su hogar en temperaturas cercanas o superiores a los 40°C. Además, un porcentaje significativo –que va del 27% en España al 41% en Francia y 53% en Alemania– admitió no poder mantener sus casas lo suficientemente frescas.

Apoyo mayoritario a la instalación de aire acondicionado

El estudio muestra un respaldo contundente a medidas que faciliten el uso de sistemas de refrigeración:

  • 61% a 73% apoya que el aire acondicionado se instale de serie en todas las viviendas nuevas.
  • 65% a 75% respalda que sea más fácil instalarlo sin necesidad de permiso de ayuntamientos o propietarios.
  • 52% a 66% apoya subsidios gubernamentales para que los propietarios lo instalen.

En todos los países, excepto Italia, una mayoría significativa (entre 41% y 48%) considera que permitir y fomentar más aire acondicionado para reducir los daños de las olas de calor debería priorizarse sobre la reducción de emisiones de CO2. Solo entre el 20% y el 33% opina lo contrario.

Prevalencia y actitudes

El aire acondicionado es mucho menos común en Europa que en Estados Unidos, donde el 93% de los hogares tiene un sistema central o portátil. En Europa, la adopción es del 63% en Italia, 58% en España, 30% en Francia, 23% en Polonia, 16% en Alemania y apenas 11% en el Reino Unido.

Las actitudes hacia el aire acondicionado son mayoritariamente positivas (46% a 60%) o neutrales (31% a 39%). Francia es la excepción, con un 20% de actitudes hostiles, y los votantes de izquierda se muestran notablemente más negativos que en otros países.

El costo, principal barrera

Entre el 51% y el 75% de los encuestados en cada país señaló que el costo es el principal obstáculo para instalar aire acondicionado. El impacto climático fue notablemente menos importante, con porcentajes entre 6% y 17%, excepto en Francia (27%).

Sin embargo, entre el 35% y el 46% cree que la mayoría de los problemas asociados a la imposibilidad de mantenerse frescos durante las olas de calor podrían resolverse sin aire acondicionado. De hecho, más personas (27% a 42%) piensan que el gobierno debería priorizar otros métodos de enfriamiento –como persianas exteriores, aislamiento y techos reflectantes– antes que el aire acondicionado (12% a 20%).

Impacto real en el confort

La encuesta muestra que el aire acondicionado es efectivo: entre el 79% y el 85% de quienes lo tienen pudieron mantener temperaturas interiores cómodas durante las recientes olas de calor, frente a solo el 35% y 47% entre quienes no lo tienen. No obstante, un 14% a 17% de los propietarios en Italia, Francia y España sintió que no podía usarlo todo lo necesario por el costo, y un 28% a 38% dijo haberlo usado a menudo pero con la consecuencia de tener que recortar otros gastos.

Un nuevo frente en las guerras culturales

El aire acondicionado se ha convertido en un nuevo campo de batalla en las guerras culturales europeas. Los partidos tradicionales son acusados de bloquear su uso a gran escala por motivos “ideológicos” verdes, mientras que los partidos de extrema derecha, opuestos a combatir la crisis climática, lo impulsan como algo vital. Comentaristas estadounidenses de derecha argumentan que la baja adopción en Europa demuestra una mala gestión y un exceso de regulación. Los expertos europeos respaldan el aire acondicionado para personas en riesgo, pero muchos prefieren soluciones a largo plazo, como más sombra y mejor aislamiento, en lugar de refrigeración mecánica.

Los científicos llevan tiempo advirtiendo que el calentamiento global causado por el hombre está haciendo que los fenómenos meteorológicos extremos sean más frecuentes e intensos, intensificando olas de calor, sequías prolongadas y tormentas violentas.

El sondeo también revela que pocos europeos (12% a 24%) creen que más aire acondicionado haría que la gente se dedicara menos a combatir la crisis climática, y quienes tienen aire acondicionado no muestran menos preocupación por el clima que quienes no lo tienen.

Fuente: The Guardian