29/07/2026 03:04 - Economia
Entre el 27 y 28 de julio de 2026, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, realizó una visita a la Argentina que dejó un mensaje de gran optimismo para el futuro del país. Durante su estadía, la titular del organismo recorrió el yacimiento Vaca Muerta y mantuvo una reservada cena con el llamado círculo rojo de la economía nacional. Según informaron diversos medios, Georgieva se mostró muy confiada en el modelo económico y dejó una frase que entusiasmó a los presentes.
El 28 de julio de 2026, según fuentes de El Economista y La Nación, Georgieva cerró su primera jornada en el país con una cena exclusiva en el Palacio Duhau, en Recoleta. El encuentro, organizado por Max Alier Montenegro, responsable de la oficina local del FMI, convocó a diez importantes empresarios. La particularidad de la mesa fue la ausencia total de funcionarios del Gobierno de Javier Milei, ya que la directora quería escuchar la visión del sector privado sin intermediarios oficiales.
El menú incluyó burrata inicial, lomo con puré y, como broche de oro, una crème brûlée de dulce de leche. La conversación giró en torno a la marcha de la economía, el clima de negocios, la presión tributaria, la informalidad y las lecciones del pasado, como el fracaso de la convertibilidad. Al despedirse a las 22:00, Georgieva cerró con una frase contundente y esperanzadora: Estoy convencida de que, en un futuro cercano, en lugar de pedirle plata la Argentina al Fondo Monetario, será el Fondo quien le pida una contribución.
La selección de invitados reunió a referentes de los sectores que el Fondo considera decisivos para el crecimiento:
El 28 de julio de 2026, Georgieva viajó a Neuquén junto al ministro de Economía, Luis Caputo, el viceministro José Luis Daza y el presidente de YPF, Horacio Marín. Allí recorrieron el yacimiento Loma Campana, que aporta el 16% del petróleo que produce la Argentina en Vaca Muerta. La visita, que se extendió de 10:00 a 13:00, buscó mostrar de primera mano el motor energético que el país espera convertir en su principal fuente de divisas.
Según datos de Infobae y el Indec, los números respaldan el optimismo. En el primer semestre de 2026, la balanza comercial de combustibles y energía acumuló un superávit de USD 5.076 millones, un salto del 61,7% frente al mismo período de 2025. El petróleo crudo desplazó a la harina de soja como el principal producto de exportación individual. Las proyecciones del sector estiman que las exportaciones energéticas podrían crecer hasta USD 28.000 millones en 2030 y aproximarse a los USD 42.000 millones en 2035.
La visita de la directora del FMI dejó una impresión muy positiva en el sector empresarial. Georgieva destacó la acumulación de reservas del BCRA (USD 49.000 millones), la baja de la inflación y la disciplina fiscal. Aunque reconoció que el crecimiento aún no llegó con la misma fuerza a todos los sectores, subrayó que el rumbo es el correcto. La cena y el recorrido por Vaca Muerta sirvieron para reforzar la confianza en que la Argentina está en camino de convertirse en un exportador neto de energía y un actor clave en la economía global.
Fuentes: El Economista, La Nación, Infobae, Revista Anfibia.
Alfredo S. Quiroga