La provincia de Santa Fe activó un plan de emergencia hídrica ante la inminente llegada de un fenómeno de El Niño que, según la NOAA, tiene un 95% de probabilidades de ser 'muy fuerte'. Con una ley aprobada por unanimidad, un fondo de $10.000 millones y la coordinación de todos los niveles del Estado, la provincia busca prevenir y mitigar los efectos de las lluvias extremas que se esperan para el verano.

Santa Fe se prepara para el peor escenario

La provincia de Santa Fe declaró oficialmente la emergencia hídrica en todo su territorio ante la inminente llegada de un fenómeno de El Niño que, según los últimos informes, podría ser de una intensidad excepcional. La medida, aprobada por unanimidad tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado provincial, estará vigente hasta el 30 de abril de 2027 con posibilidad de prórroga por otros seis meses.

La ley, impulsada por el Poder Ejecutivo, faculta al gobierno a acelerar obras públicas, realizar contrataciones directas y coordinar acciones con los municipios. Además, contempla un fondo extraordinario de $10.000 millones para afrontar las emergencias que puedan surgir.

Dato clave: La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU. (NOAA) elevó al 95% la probabilidad de que El Niño alcance una intensidad 'muy fuerte' durante el trimestre octubre-diciembre de 2026. Esto significa un índice RONI (Relative Oceanic Niño Index) igual o superior a 2°C.

La palabra de las autoridades

La presidenta de la Cámara de Diputados provincial, Clara García, destacó la importancia de la norma: “Estamos ante un fenómeno que no reconoce ni límites ni colores políticos, por lo tanto, queremos prevenir y actuar sin demoras de manera articulada en el territorio, y rindiendo cuenta de lo hecho”. García también subrayó que la provincia viene trabajando desde comienzos de año con obras públicas, pero que esta ley permitirá agilizar tareas como alteos de rutas, limpieza de canales y mejoras en caminos rurales, así como el traslado de personas y animales.

En la misma línea, el gobernador Maximiliano Pullaro ha conformado un Comité Interministerial y ha pedido a intendentes y jefes comunales que avancen con la limpieza de canales y la erradicación de microbasurales. “Acá nos salvamos entre todos”, resumió García, haciendo eco del mensaje del gobernador.

Previsión y planificación sanitaria

El Ministerio de Salud provincial, liderado por la secretaria Andrea Uboldi, ya está desarrollando un plan de contingencia que se presenta en las seis regiones de la provincia. El objetivo es garantizar la continuidad de los cuidados de salud ante posibles cortes de luz, inundaciones o necesidad de evacuaciones.

  • Vacunación: Se priorizará la antitetánica para el personal que trabaje en emergencias, la de hepatitis B, la antigripal y la del dengue para los equipos de salud y protección civil.
  • Población de riesgo: Se elaborarán mapas locales para identificar embarazadas a término, personas inmunocomprometidas o en diálisis que requieran traslados periódicos.
  • Salud mental: Se trabajará en protocolos de comunicación de crisis y contención emocional para los evacuados, especialmente en la ciudad de Santa Fe, donde el recuerdo de la inundación de 2003 sigue presente.
  • Logística: Se revisará la ubicación de sueros antiofídicos y antialacranes, y se coordinará con municipios la identificación de centros de evacuados alternativos.

¿Qué dicen los especialistas?

En un conversatorio organizado por la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH-UNL), los expertos coincidieron en que la anticipación es una ventaja. Gabriela Müller, investigadora del CONICET, señaló que “es la primera vez que tenemos tanto tiempo de anticipación y conocimiento sobre este fenómeno”, pero advirtió que el cambio climático podría exacerbar los impactos, intensificando lluvias extremas.

Por su parte, el profesor Carlos Paoli recordó que las grandes crecidas del Paraná (1983, 1992, 1998) superaron los 7 metros, mientras que el río se encuentra actualmente en 3,15 metros, un nivel de aguas medias. Sin embargo, aclaró que la evolución dependerá de las lluvias y que, en la cuenca del Salado, el margen de previsión es de solo 3 a 5 días.

Consejos para la población

Ante la inminencia del fenómeno, las autoridades recomiendan a los ciudadanos: tener un botiquín de emergencia, una muda de ropa y documentos importantes a mano, y seguir únicamente los informes oficiales de organismos como el Servicio Meteorológico Nacional y la Secretaría de Recursos Hídricos de la Provincia para evitar alarmas innecesarias.

El escenario es desafiante, pero la provincia demuestra estar dando pasos concretos para prevenir y actuar sin demoras. La coordinación entre el gobierno, los municipios, las universidades y las instituciones de la sociedad civil será clave para atravesar los próximos meses de la mejor manera posible.