06/06/2026 12:39 - Salud
Primero plano de encías saludables de color rosa pálido con dientes blancos, un cepillo de dientes eléctrico en acción cepillando suavemente, pasta dental blanca sobre el cepillo, iluminación clínica brillante, ambiente de cuidado bucal profesional y moderno
El sangrado de encías es uno de los síntomas más comunes en la salud bucal, pero muchas veces se subestima. Según la especialista en periodontitis Paula Matesanz, esta condición no debe ignorarse ya que puede ser la señal inicial de enfermedades que afectan no solo la boca sino todo el organismo.
Las encías sanas no deben sangrar durante el cepillado ni al usar hilo dental. Cuando esto ocurre de forma recurrente, puede indicar la presencia de gingivitis (inflamación de las encías) o periodontitis (enfermedad periodontal avanzada que afecta los tejidos que soportan los dientes).
La periodontitis no se limita a la cavidad bucal. Genera inflamación sistémica que puede afectar múltiples órganos y sistemas del cuerpo:
Cepillado tres veces al día con técnica adecuada, uso de hilo dental al menos una vez al día, y enjuague bucal con componentes antibacterianos.
Controles cada seis meses para detectar problemas tempranos, limpiezas profesionales para eliminar sarro y placa bacteriana acumulada.
Evitar el tabaco, mantener una dieta equilibrada rica en vitaminas C y D, y controlar condiciones como la diabetes.
La buena noticia es que, según la especialista Paula Matesanz, la periodontitis puede controlarse con el tratamiento adecuado. En estadíos tempranos, una higiene profesional reforzada con buenos hábitos en casa puede revertir la gingivitis por completo.
En casos más avanzados, existen tratamientos como el raspado y alisado radicular (limpieza profunda bajo las encías), antibióticos locales o sistémicos, y en situaciones severas, cirugía periodontal para regenerar el tejido perdido.
La clave está en la detección temprana. Ante cualquier señal de sangrado gingival persistente, lo recomendable es consultar con un odontólogo lo antes posible para evitar que una condición tratable se convierta en un problema crónico con consecuencias para toda la salud.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones