03/06/2026 12:28 - Economia
Infografía conceptual que muestra una balanza desequilibrada: en el lado más pesado, gráficos de barras ascendentes representando importaciones y consumo de energía; en el lado más ligero, gráficos descendentes representando ventas en supermercados y masa salarial. Estilo moderno con colores vibrantes, fondo claro, tipografía profesional.
El debate sobre el nivel de consumo en Argentina se intensificó tras las declaraciones del presidente Javier Milei, quien afirmó que el consumo se encuentra en máximos históricos y rechazó la existencia de una crisis en el sector. Sin embargo, un informe de la consultora PxQ, dirigida por Emmanuel Álvarez Agis, advierte que existe una aparente disociación entre la estadística oficial y la dinámica de ciertos indicadores de ventas de bienes en el mercado local.
Según datos oficiales, el consumo privado aumentó 7,9% anual en 2025, alcanzando su máximo nivel histórico. Pero este número esconde una realidad más compleja: la masa salarial en términos reales se ubica 11% por debajo del máximo de 2015, y las ventas en supermercados están un 9% por debajo de los niveles de 2023 y un 27% respecto al máximo histórico de 2015.
Conceptualmente, todo el ingreso de un hogar que no se destine al ahorro es consumo. Por ejemplo, si un hogar gana 100 y ahorra 10, su consumo es 90. Si al mes siguiente debe destinar 10 adicionales a pagar servicios públicos o alquiler, el ahorro baja a 0 y el consumo “aumenta” a 100. Esto explica por qué el consumo puede crecer mientras los salarios caen.
Para entender mejor la situación, PxQ recalculó el incremento del consumo en 2025 descontando servicios públicos, gastos en turismo en el exterior y bienes importados. El resultado: el llamado “consumo del mercado interno” subió solo 1,4%, en lugar del 7,9% global.
Este avance más modesto parece estar más en línea con el desánimo que muestran las encuestas de opinión pública y con los datos de consumo masivo, que según la consultora Scentia tuvo una caída promedio de 3,3% en el primer cuatrimestre del año.
Las diferencias entre los distintos tipos de consumo resultan notables cuando el punto de referencia se ubica en 2017:
| Sector | Variación 2017-2025 |
|---|---|
| Ventas en supermercados | -16,7% |
| Importaciones de bienes finales | +13% |
| Consumo de energía eléctrica | +18,7% |
Estos datos revelan que los bienes importados y los servicios (como la energía eléctrica) han ganado terreno, mientras que el consumo en supermercados se ha contraído significativamente.
Los salarios acordados en paritarias por los principales gremios registraron un aumento promedio de 2,5% en mayo, según la consultora Synopsis. Por primera vez desde junio de 2025, los sueldos le habrían ganado a la inflación, que se estima entre 2,1% y 2,5% para el mes que acaba de concluir.
Sin embargo, en los últimos doce meses, los ajustes en paritarias suman casi un 28% acumulado, con una pérdida de poder adquisitivo del orden del 4% para estos gremios.
La consultora Ecolatina calcula que mientras que a fines de 2023 los servicios básicos (tarifas, educación, salud) representaban el 22% del ingreso de los hogares, a marzo de 2026 absorben el 29,3%, limitando la disponibilidad de fondos para el consumo de bienes no esenciales.
Estimaciones privadas proyectan una recuperación paulatina y heterogénea del consumo, vinculada a:
El consumo de bienes durables enfrenta un presente desafiante: el crédito pierde impulso y persisten dudas sobre un crecimiento sostenido en 2026.
El 3 de junio de 2026, según datos oficiales y consultoras privadas, la inflación se desacelera y el riesgo país se ubica en torno a los 488-500 puntos básicos, su nivel más bajo desde 2018. Las reservas del BCRA superan los USD 48.000 millones, y la brecha cambiaria se mantiene cerca del 1%.
Fuentes: Ámbito, consultora PxQ, consultora Scentia, consultora Synopsis, consultora Ecolatina.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones