03/06/2026 12:21 - Internacionales
Mapa geopolítico del Golfo Pérsico y estrecho de Ormuz con banderas de Irán y Estados Unidos, símbolos de negociación diplomática y siluetas de barcos petroleros
En una entrevista transmitida el miércoles 3 de junio de 2026 en el programa Pod Force One, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que Irán ha aceptado no desarrollar un arma nuclear. Según el mandatario, este compromiso fue comunicado en los recientes contactos diplomáticos y representa un paso crucial para reducir las tensiones entre ambos países.
"Ya han acordado que no van a tener un arma nuclear", declaró Trump, enfatizando que esta condición fue un requisito previo para el avance de las conversaciones. El presidente estadounidense insistió: "Independientemente de lo bien que nos esté yendo, no podemos permitir que tengan un arma nuclear".
Trump planteó que enfrenta una "decisión" definitiva con Irán: firmar un acuerdo diplomático o recurrir a una intervención militar a gran escala. "Ahora tengo que tomar una decisión: ¿firmamos un acuerdo o lo hacemos de la otra manera? Y no es una manera agradable", advirtió el mandatario.
Según Trump, si las autoridades iraníes rechazan el acuerdo, "no habría tonterías. No habría conversaciones. No habría retrasos". El presidente afirmó que su preferencia es resolver el conflicto "de la manera amable, desde un punto de vista humanitario".
Según informó Reuters, citando fuentes iraníes cercanas a los responsables de la toma de decisiones, Teherán impulsa un acuerdo provisional con Washington para obtener alivio económico, evitar nuevas hostilidades y ganar margen de maniobra. La iniciativa responde a una estrategia habitual de la República Islámica: resistir la presión externa, evitar compromisos irreversibles y mantener abiertas las negociaciones.
La propuesta cobra fuerza tras el estancamiento de las negociaciones y el mantenimiento de medidas de presión por ambos países, incluyendo el bloqueo estadounidense a puertos iraníes y el control que Teherán conserva sobre el estrecho de Ormuz, una ruta por la que circula aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado.
Más allá de las necesidades económicas inmediatas, el estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los activos estratégicos más importantes para la República Islámica. Dentro de los sectores de poder iraníes, la vía marítima es vista cada vez menos como una herramienta negociable y más como un elemento permanente de influencia regional.
Según las fuentes, cualquier acuerdo que permita restablecer el tránsito marítimo sin alterar la capacidad de influencia iraní en la zona consolidaría la posición de Teherán. "Con el inicio de la guerra, Trump le regaló a Irán el control del estrecho", señaló una fuente.
Tres meses después del inicio de la escalada y pese a un alto el fuego considerado frágil desde principios de abril, la situación permanece estancada. Washington y Teherán habrían reducido sus expectativas respecto de un acuerdo definitivo. En su lugar, exploran un memorando temporal o acuerdo provisional que evitaría un regreso a las hostilidades abiertas.
El esquema en discusión incluiría mecanismos de flexibilización temporal y acceso gradual a la vía marítima, aunque dejaría pendientes cuestiones sensibles como la capacidad de enriquecimiento de uranio y las reservas de material enriquecido que posee Irán, incluido el uranio enriquecido al 60%.
Trump fue consultado sobre la posibilidad de que Mojtaba Khamenei, líder supremo iraní, participe directamente en las conversaciones. El presidente respondió: "Está involucrado, absolutamente... Creo que le tienen mucho respeto". Además, manifestó que estaría dispuesto a reunirse con el líder supremo si los avances en el diálogo bilateral resultan favorables: "Me gustaría conocerlo. Probablemente nos reuniremos en algún momento".
El mandatario desvinculó la ofensiva militar de cualquier motivación electoral y aseguró que la acción contra Irán no estuvo relacionada con los comicios de medio mandato, sino con la urgencia de evitar el desarrollo nuclear iraní.
Durante la entrevista, Trump reconoció haber calificado de "loco" al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante una conversación telefónica en la que expresó su frustración por los combates en Líbano y los obstáculos en las negociaciones de alto el fuego con Irán. "Lo hice", confirmó Trump, explicando que su molestia se debía a los constantes enfrentamientos en la frontera.
A pesar de esto, Trump afirmó mantener una buena relación con Netanyahu. En la llamada, habría advertido: "Tenemos que parar esto. Tenemos que detenerlo", en referencia a la escalada bélica en la región. Por su parte, Irán ha declarado que no aceptará un acuerdo con Washington a menos que el alto el fuego también se extienda a Líbano.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones