Imago Noticias
River Plate busca a Román y un delantero tras rechazos a Andino y Carrizo
Tamara Bella niega affair con Luciano Castro y pide cortar el tema
Matías Alé rompe el silencio tras el despido de Alfa de la obra Asia Caliente
Desaparece la niña de 6 años Jimena Saravia en Salta: intensas búsquedas en Las Vertientes
08/12/2025 22:05 • OTROS • OTROS
3I/ATLAS es un cometa de origen interestelar, catalogado como el tercer objeto interestelar descubierto (de ahí el prefijo “3I”). Su composición y velocidad indican que proviene de fuera del Sistema Solar y que pasará a menos de 0,05 unidades astronómicas de la Tierra, una distancia comparable a la de la Luna.
El Planetary Defense Coordination Office (PDCO) de la NASA ha puesto en marcha una serie de medidas de vigilancia y mitigación a nivel global. Entre ellas se encuentran:
Investigadores de FayerWayer publicaron fotografías que muestran una zona brillante en la parte frontal del cometa, conocida como la “anticola”. Este sector parece albergar chorros de polvo que se activan cuando la superficie del cuerpo recibe radiación solar directa.
El telescopio espacial Hubble obtuvo una imagen de alta resolución del núcleo del 3I/ATLAS, revelando un halo de gases y una serie de filamentos que indican actividad volátil mucho mayor a la esperada para un objeto tan pequeño.
Imágenes combinadas de la European Space Agency y de observatorios estadounidenses mostraron que el cometa se volvió más activo en los últimos días, aumentando la emisión de partículas y la longitud de su cola.
Un estudio publicado en OkDiario reportó que la actividad del cometa parece seguir un ciclo de aproximadamente 16 horas, lo que sugiere una rotación rápida o pulsos periódicos de liberación de gases.
Hasta el momento, los cálculos indican que la probabilidad de impacto directo es menor al 0,1?%. No obstante, la comunidad científica mantiene la vigilancia máxima, ya que cualquier desviación inesperada podría cambiar el escenario.
Se esperan nuevas observaciones durante la próxima semana utilizando el observatorio espacial James Webb y el radar planetary de Goldstone, lo que permitirá afinar los modelos de trayectoria y evaluar la necesidad de medidas de mitigación más agresivas.