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30/11/2025 19:02 • ECONOMIA • ECONOMIA
Desde la toma de posesión en diciembre de 2023, el gobierno de Javier?Milei ha mantenido una política de congelación de salarios en el sector público, parte del llamado Plan de Ajuste Fiscal. La medida buscaba contener el déficit fiscal y frenar la espiral inflacionaria que arrastra al país desde hace años.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la inflación acumulada en los últimos 12 meses supera el 200?%. Este ritmo ha erosionado significativamente el poder de compra de los empleados estatales, muchos de los cuales perciben aumentos menores al índice de precios al consumidor.
En los últimos meses, sindicatos y asociaciones de trabajadores del Estado han intensificado sus reclamos. Las protestas, que se han desarrollado en distintas capitales provinciales, señalan la necesidad de un ajuste salarial que permita al menos cubrir la variación de precios. Algunas delegaciones han solicitado una reunión directa con el gabinete económico para presentar sus propuestas.
A la fecha, el presidente Milei no ha autorizado ningún aumento salarial. En declaraciones públicas, el mandatario argumenta que cualquier alza sin respaldo fiscal podría desestabilizar la economía y revertir los avances en la reducción del déficit. Milei ha reiterado que los posibles ajustes estarán sujetos a la recuperación de la disciplina presupuestaria y a la estabilización de la moneda.
Analistas económicos advierten que la combinación de alta inflación y ausencia de aumentos salariales podría traducirse en tensiones sociales más amplias. Sin embargo, expertos en finanzas públicas señalan que, si el gobierno logra consolidar sus reformas estructurales, podría abrir espacio para negociaciones salariales a mediano plazo.