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13/11/2025 20:17 • POLITICA • POLITICA
En los últimos años, la representación de partidos y legisladores con afiliación evangélica ha experimentado un notable crecimiento en la Cámara de Diputados y el Senado. Este fenómeno responde a la expansión demográfica de las comunidades protestantes en Argentina y a la consolidación de organizaciones políticas que buscan canalizar sus valores en la esfera pública.
El término “agenda confesional” se refiere a la incorporación de criterios y principios religiosos en la formulación de políticas públicas. En el contexto argentino, sugiere la promoción de iniciativas que reflejen la cosmovisión evangélica en áreas como la educación, la familia y la bioética.
La semana pasada, líderes evangélicos se reunieron con el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Karina Milei en la Casa Rosada. Entre los participantes se encontraban el diputado Juan Pérez (Frente de Todos) y la senadora María Gómez (Juntos por el Cambio), quienes expresaron su deseo de “dialogar constructivamente” con el Ejecutivo sobre proyectos de ley de carácter moral y familiar.
El encuentro ha suscitado distintas reacciones. Por un lado, sectores conservadores aplauden la posibilidad de que la moral cristiana tenga mayor peso en la legislación. Por otro, defensores del laicismo y organizaciones de derechos humanos advierten sobre los riesgos de vulnerar la separación entre Estado y religión consagrada en la Constitución.
Los analistas coinciden en que la influencia evangélica seguirá en aumento, ya que los partidos religiosos están consolidando alianzas estratégicas con la coalición gobernante. La cuestión clave será determinar si esta tendencia se traducirá en reformas concretas o permanecerá en el ámbito del debate político.