08/03/2026 00:05 - Actualidad
Originaria del sur de la India, la pimienta acompañó la gastronomía mundial durante más de 3500 años y hoy es una de las especias más presentes en las cocinas del planeta. Su difusión hacia Europa se aceleró tras las campañas de Alejandro Magno, un período que facilitó el intercambio cultural y comercial entre distintas regiones.
Todas las variedades provienen del mismo arbusto trepador:
El picor característico de la pimienta se debe principalmente a la piperina, un alcaloide que activa los nociceptores, neuronas especializadas en percibir estímulos dolorosos. Este compuesto actúa sobre canales iónicos denominados TRPV1, que normalmente se activan ante temperaturas elevadas o ambientes ácidos.
Dato curioso: Desde el punto de vista evolutivo, la piperina funciona como mecanismo de defensa frente a herbívoros. Sin embargo, las aves no poseen receptores TRPV1 sensibles a este compuesto, por lo que pueden ingerir los frutos sin percibir picante y dispersar las semillas.
La pimienta fue utilizada durante siglos en prácticas de medicina tradicional, incluida en ungüentos y tónicos para tratar dolencias como dolor muscular o trastornos sexuales. Hoy, los científicos analizan si estos usos tradicionales tienen respaldo científico:
Estudios sugieren que la piperina podría estimular secreciones gástricas y pancreáticas, favoreciendo la digestión y absorción de nutrientes.
Se observaron posibles propiedades antiinflamatorias, antibacterianas y antimicóticas en investigaciones de laboratorio.
En células cancerosas se detectó aumento de proteínas relacionadas con la apoptosis (muerte celular programada).
Los especialistas subrayan que estos estudios se realizan con piperina purificada y administrada en dosis controladas, lo que difiere significativamente del consumo cotidiano de la especia en pequeñas cantidades dentro de la dieta.
Conclusión: Aunque la investigación continúa, los expertos coinciden en que la pimienta no debe considerarse un medicamento ni un tratamiento para enfermedades. El estudio de sus compuestos bioactivos podría abrir la puerta a aplicaciones futuras, pero su uso actual sigue estando principalmente ligado a la gastronomía.
Además de la piperina, la pimienta negra contiene otros compuestos como el mirceno, limoneno y pineno, responsables de matices que van desde notas cítricas hasta aromas terrosos. Estos compuestos volátiles tienden a degradarse rápidamente después de moler el grano, por lo que el sabor predominante de la pimienta molida suele ser el picante.
Fuente: La Nación | Original: El Tiempo (Colombia)
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones