01/03/2026 09:19 - Entretenimiento
Se decía que Serge Gainsbourg se alimentaba de tres cosas: alcohol, cigarrillos Gitanes y mujeres. Una combinación improbable que lo transformó en un mito vivo de la cultura francesa y en una leyenda de la seducción que trascendió las barreras estéticas.
Nacido como Lucien Ginsburg en 1928 en un suburbio parisino, Gainsbourg fue obligado a usar la estrella amarilla que identificaba a los judíos durante la ocupación nazi en Francia. Esa experiencia marcó su vida y su arte para siempre.
Su físico era todo menos convencional: orejas grandes, ojos saltones, dientes amarillentos por el tabaco constante, nariz ganchuda y una apariencia desprolija que contrastaba con las bellezas que lo rodeaban. Pero él tenía una filosofía clara: "La fealdad es mejor que la belleza: dura muchísimo más".
Su lista de conquistas parece un catálogo de las mujeres más deseadas de Francia: Brigitte Bardot, Jane Birkin, Juliette Gréco, Catherine Deneuve, Isabelle Adjani, Françoise Hardy y Caroline "Bambou" von dem Bussche, su última esposa, con quien tuvo un hijo.
En 1967, Brigitte Bardot entró al estudio con Gainsbourg. Según el ingeniero de sonido, la pareja se encerró en una cabina y los gemidos que quedaron grabados no fueron fingidos. Pero el marido de Bardot, el millonario Gunther Sachs, prohibió su publicación con amenazas de retirar el apoyo económico de por vida.
La canción permaneció inédita hasta que apareció Jane Birkin, la actriz británica de 21 años que había mostrado su vello púbico en Blow Up de Antonioni. Gainsbourg, que tenía 40 años, quedó cautivado inmediatamente.
"Apenas empezó a sonar en el restaurante, se iba escuchando el ruido de los tenedores y cuchillos cayendo sobre los platos, la gente dejó de hablar y en la parte de los gemidos se movía inquieta. En ese momento supe que teníamos un hit"
Ante la prohibición del Vaticano, el músico respondió con su ironía característica: "Es maravilloso tener al Papa como jefe de prensa".
Gainsbourg convirtió cada aparición pública en una performance arriesgada. Grabó con su hija Charlotte una canción sobre el incesto, hizo cantar a la adolescente France Gall Les Succettes (un tema sobre chupar un caramelo con evidentes dobles sentidos), y viajó a Jamaica para grabar La Marsellesa en ritmo reggae antes de que fuera moda global.
Su momento más polémico en televisión fue cuando, visiblemente alcoholizado, le gritó a Whitney Houston frente a millones de espectadores: "Te quiero coger". El acoso no cedió ni un segundo durante toda la entrevista.
Serge Gainsbourg murió el 2 de marzo de 1991. Su tumba en el cementerio de Montparnasse es un lugar de peregrinación donde sus fans dejan ofrendas cotidianas: flores, botellas de whisky y atados de Gitanes, los tres pilares de su vida.
Compuso más de 650 canciones, dejó un legado de provocación artística y demostró que la seducción va mucho más allá de la apariencia física. Como escribió Mariana Enríquez: "Serge Gainsbourg nunca dejó a nadie indiferente".
Fuente: TN - Todo Noticias
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones