28/02/2026 19:07 - Economia
El ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán el sábado 28 de febrero de 2026 —bautizado como "Operación Furia Épica" por el Pentágono— abrió un nuevo frente de incertidumbre geopolítica que activó los reflejos clásicos de los mercados financieros: suba del petróleo, caída en acciones y búsqueda de activos refugio.
Según fuentes citadas por Reuters, los blancos del ataque incluyeron al líder supremo iraní, ayatolá Alí Jamenei, y al presidente Masoud Pezeshkian. Irán respondió con el lanzamiento de misiles hacia Israel, elevando el riesgo de escalada regional.
Wall Street cerró con pérdidas en una sesión dominada por la aversión al riesgo. El S&P 500 retrocedió 0,43%, registrando su peor desempeño mensual desde marzo. El Dow Jones cayó 1,05% y el Nasdaq perdió 0,92%, con los sectores financiero y tecnológico liderando las bajas.
| Activo | Movimiento | Nivel |
|---|---|---|
| S&P 500 | -0,43% | Peor mes desde marzo |
| Dow Jones | -1,05% | Presión en bancos |
| Nasdaq | -0,92% | Tecnología bajo presión |
| Petróleo WTI | +2,5% | US$ 66,81/barril |
| Petróleo Brent | +3% | US$ 72/barril |
| Oro | Alza | Superó US$ 5.200/oz |
Los activos refugio (safe haven assets) son inversiones que se espera que mantengan o aumenten su valor durante períodos de incertidumbre o crisis. Los más comunes incluyen:
Cuando aumenta la tensión geopolítica, los inversores suelen vender activos de mayor riesgo (acciones, criptomonedas) y comprar estos refugios, lo que explica los movimientos observados.
Un análisis de los grandes conflictos bélicos del último siglo revela un patrón consistente: los mercados reaccionan con fuerza ante el shock inicial, pero tienden a adaptarse cuando el escenario se clarifica.
Tras el ataque del 7 de diciembre de 1941, el mercado estadounidense sufrió una caída inicial. Sin embargo, el piso se alcanzó relativamente cerca del ingreso formal de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. A partir de allí, comenzó una tendencia de recuperación.
Enseñanza: cuando el peor escenario deja de ser hipótesis y se convierte en hecho, la prima de incertidumbre se reduce.
En la previa a la ofensiva contra Irak, el S&P 500 cayó con fuerza por el temor al suministro de petróleo tras la invasión de Kuwait. Cuando comenzó la operación el 16 de enero de 1991, el mercado ya había descontado buena parte del riesgo.
Enseñanza: los mercados castigan la incertidumbre previa, no necesariamente el evento en sí.
Los atentados del 11 de septiembre de 2001 provocaron una caída abrupta cuando reabrieron los mercados. Sin embargo, el inicio de la guerra en Afganistán no generó un nuevo derrumbe sostenido. El shock estuvo concentrado en el evento inicial.
Enseñanza: la volatilidad extrema fue inmediata, pero no necesariamente prolongada.
En marzo de 2003, cuando comenzó la invasión a Irak, el S&P 500 venía debilitado tras meses de tensión geopolítica. El inicio formal del conflicto coincidió prácticamente con el piso de ese ciclo bajista y dio paso a un rally que se extendió el resto del año.
Enseñanza: el mercado ya había incorporado el escenario bélico.
Lo que distingue el escenario actual con Irán es su rol estratégico en el mercado energético global. Irán es el tercer mayor productor de la OPEP y posee las mayores reservas probadas de gas del mundo.
El Estrecho de Ormuz —por donde circula cerca del 20% del crudo mundial— es el foco de preocupación. Cualquier amenaza sobre esta ruta puede alterar significativamente los precios del petróleo.
| Conflicto | Impacto en petróleo |
|---|---|
| Guerra del Golfo 1990 | El petróleo llegó a duplicarse |
| Revolución iraní 1979 | Shock inflacionario global |
| Episodios recientes | Subas fuertes pero de menor duración |
OPEP+ analiza expandir oferta: El principal bloque exportador de crudo evalúa una expansión significativa de la oferta en una reunión de emergencia para evitar una reacción descontrolada en los precios internacionales.
Impacto financiero acotado y recuperación relativamente rápida tras la reacción inicial. Los mercados descontarían el riesgo y volverían a enfocarse en fundamentos económicos.
Mayor presión inflacionaria global, más tensión en mercados emergentes y corrección más profunda en bolsas. Los bancos centrales enfrentarían un dilema entre combatir la inflación y sostener el crecimiento.
El escenario más severo: crudo en tres dígitos, inflación global renovada, presión sobre bancos centrales y deterioro del crecimiento económico mundial. Este escenario podría derivar en una crisis energética de alcance global.
En el corto plazo, el manual indica:
El comportamiento posterior dependerá de la magnitud y duración del conflicto. Como enseñan Pearl Harbor, Desert Storm, el 11-S y la guerra de Irak: la guerra se libra en el terreno, pero su onda expansiva se mide en los mercados.
Fuentes: Ámbito Finanzas, Bloomberg Línea, Reuters, TradingView
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones