28/02/2026 13:19 - Internacionales
La decisión del presidente Donald Trump de ordenar un ataque militar contra Irán introdujo un factor de riesgo sin precedentes sobre el abastecimiento global de petróleo. La República Islámica produce actualmente cerca de 3,3 millones de barriles diarios, volumen que equivale al 3% de la producción mundial y la posiciona como el tercer mayor productor dentro de la OPEP.
Sin embargo, el peso de Irán en el sistema energético internacional excede su nivel de extracción. La verdadera clave está en la geografía estratégica: Irán controla una de las márgenes del Estrecho de Ormuz, el corredor marítimo por donde circula cerca de 20 millones de barriles diarios, lo que representa aproximadamente una quinta parte del crudo comercializado en el planeta.
Por esta vía fluvial arterial que pasa entre la Península Arábiga e Irán transitan no solo petróleo crudo, sino también combustibles refinados como diésel y jet fuel. Incluso Qatar, tercer mayor exportador global de gas natural licuado, depende de este paso estratégico para sus envíos.
El escenario más temido por los mercados es un cierre total del Estrecho de Ormuz, algo que desde Teherán han señalado que está dentro de sus capacidades. Si bien Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos cuentan con oleoductos alternativos que evitan el estrecho, un cierre implicaría una disrupción masiva de exportaciones y una presión inmediata sobre los precios internacionales.
| Infraestructura petrolera clave de Irán | |
|---|---|
| Principales yacimientos | Ahvaz, Marun y Karun Occidental (provincia de Juzestán) |
| Refinería principal | Abadán (inaugurada en 1912, capacidad 500.000 barriles/día) |
| Terminal de exportación | Isla Kharg (capacidad de exportación superior a 2 millones de barriles/día) |
| Destino principal | China (90% de las exportaciones) |
El portavoz del Estado Mayor de Irán advirtió que "cualquier base en toda la región que ayude a Israel será nuestro objetivo". Teherán prometió responder al ataque en un conflicto que promete escalar significativamente.
El líder supremo iraní había advertido el 1 de febrero de 2026 sobre el riesgo de una "guerra regional" si Estados Unidos atacaba a su país, una amenaza que ahora se concreta con consecuencias impredecibles para los mercados energéticos globales.
En el ataque anterior, ocurrido en junio de 2025, el Brent registró su mayor salto en más de tres años y superó los USD 80 por barril en Londres. Sin embargo, la suba perdió fuerza al confirmarse que la infraestructura petrolera clave no había sufrido daños significativos.
A comienzos de febrero de 2026, Irán aceleró la carga de buques en la terminal de Kharg, probablemente con el objetivo de colocar el mayor volumen posible de crudo en el mar ante el riesgo de un ataque, una maniobra que recuerda a la aplicada en junio pasado.
Como contexto adicional, Estados Unidos había desplegado más de 40.000 soldados en la región, con el portaaviones USS Gerald Ford navegando hacia las costas de Israel y 11 cazas F-22 Raptor desplegados por primera vez en territorio israelí, en un operativo valuado en aproximadamente USD 1.500 millones. La tercera ronda de negociaciones nucleares entre EEUU e Irán se desarrollaba en Ginebra con un ultimátum de Trump de 10 a 15 días.
Fuentes: Ámbito Financiero, Reuters, información verificada del 28 de febrero de 2026. Los mercados petroleros permanecen cerrados durante el fin de semana, por lo que el impacto en precios se reflejará en la apertura del lunes.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones