27/02/2026 10:18 - Economia
El Gobierno enfrentó una intensa presión del poder económico para habilitar el crédito en dólares, pero Luis Caputo eligió la prudencia y respondió con ingeniería financiera.
El reclamo era claro y unánime dentro de la elite empresaria: liberar préstamos en moneda extranjera para reactivar la economía. Sin embargo, el ministro de Economía decidió no abrir esa puerta y en su lugar colocó un bono en dólares que funcionó como válvula de escape para la liquidez acumulada en el sistema financiero.
La memoria del colapso de 2001 sigue operando como frontera. El estallido de la convertibilidad dejó como enseñanza central el riesgo del descalce de monedas: empresas endeudadas en dólares con ingresos en pesos terminan trasladando el problema al sistema financiero y finalmente al Estado.
En la reunión que el vocero presidencial Manuel Adorni mantuvo con el Grupo de los Seis, los representantes de industria, bancos, financistas, campo, comercio y construcción coincidieron en un punto central: flexibilizar el crédito en dólares es la herramienta más inmediata para intentar reactivar la economía.
La lógica detrás del reclamo es simple:
Las entidades financieras pagan tasas por esos dólares inmovilizados, pero solo pueden prestarlos a exportadores para evitar riesgos cambiarios. Esta capacidad prestable reducida achica el margen de ganancia de los bancos.
Para sortear la presión sin abrir el crédito privado, Caputo diseñó una salida financiera: incorporó en la última licitación un bono en dólares con rendimiento inferior al 6% anual.
| Ronda | Ofertas recibidas | Monto adjudicado | Tasa de corte |
|---|---|---|---|
| Primera vuelta | USD 866 millones | USD 150 millones | 5,74% TNA |
| Segunda vuelta | USD 348 millones | USD 100 millones | 5,74% TNA |
| TOTAL | USD 1.214 millones | USD 250 millones | 5,74% TNA |
El dato relevante fue la fuerte sobreoferta: el mercado ofreció casi seis veces más dólares de los que el Tesoro decidió tomar en la primera ronda, una señal directa del interés de los bancos por colocar la liquidez acumulada.
Deuda corporativa en dólares:
USD 20.000 millones
Equivalente a casi dos años de superávit comercial argentino
Tasas de endeudamiento corporativo:
8% - 10% anual
En la City circula una pregunta incómoda: qué empresa puede crecer lo suficiente para pagar ese endeudamiento
Economistas de mercado y heterodoxos coinciden en la advertencia:
La estrategia le está funcionando al Gobierno: el mercado sigue priorizando cobertura y liquidez, aunque aún está lejos de fomentar el crédito productivo.
Fuente: La Política Online
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones