27/02/2026 02:14 - Internacionales
El portaaviones USS Gerald R. Ford, considerado el más grande del mundo, abandonó el jueves 26 de febrero de 2026 la base naval en la isla de Creta, Grecia, con destino a las costas cercanas a Haifa, en el norte de Israel. Se espera que arribe el viernes 28 de febrero, coincidiendo con el desarrollo de una nueva ronda de negociaciones nucleares indirectas entre Estados Unidos e Irán en Ginebra.
La partida del gigantesco buque se produce en un contexto de máxima tensión regional. Washington ha desplegado en Medio Oriente más de una docena de buques de guerra, incluyendo el portaaviones USS Abraham Lincoln, nueve destructores y tres buques de combate litoral, además de aproximadamente 40.000 soldados.
En un movimiento sin precedentes, Estados Unidos ha desplegado por primera vez en la historia 11 cazas F-22 Raptor en la Base Aérea de Ovda, Israel. Cada unidad tiene un valor aproximado de US$ 143 millones, sumando un activo total superior a los US$ 1.500 millones.
Este despliegue cobra relevancia tras la negativa de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos a autorizar su espacio aéreo para operaciones contra Irán, lo que obliga a Estados Unidos a buscar ubicaciones alternativas para sus operaciones en la región.
| Posición de Estados Unidos | Posición de Irán |
|---|---|
| Suspensión total del enriquecimiento de uranio | Acepta restricciones solo con levantamiento total de sanciones |
| Limitación del programa de misiles | Mantiene que su programa es pacífico |
| Acceso irrestricto a instalaciones nucleares | Enriquecimiento actual al 60% |
El presidente Donald Trump ha advertido con emprender una acción militar si las negociaciones fracasan, imponiendo un ultimátum de 10 a 15 días para alcanzar un acuerdo.
Según informes de la OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica), Irán mantuvo un programa de armas nucleares hasta 2003. Actualmente, el país enriquece uranio hasta el 60%, muy cerca del 90% necesario para fabricar una bomba atómica. Además, posee misiles con alcance de hasta 1.900 kilómetros, capaces de alcanzar objetivos en gran parte del Medio Oriente.
En su primer mandato, Trump abandonó el acuerdo nuclear de 2015 que limitaba las actividades atómicas iraníes a cambio de alivio de sanciones. Tras esa retirada, Irán comenzó a enriquecer uranio a niveles progresivamente más altos.
Estados Unidos contó con dos portaaviones en la región en junio de 2025, cuando bombardeó tres instalaciones nucleares iraníes durante un conflicto de 12 días entre Israel e Irán. Irán ha amenazado con atacar bases estadounidenses e instalaciones israelíes si se produce una escalada militar.
La Actividad de Apoyo Naval de EEUU en la bahía de Souda (Creta) alberga aproximadamente 1.000 personas, incluyendo militares en servicio activo, empleados civiles estadounidenses, contratistas y familiares. El Ministerio de Defensa griego ha declinado hacer comentarios sobre los movimientos del portaaviones.
Las negociaciones representan uno de los desafíos diplomáticos más complejos de la administración Trump. Mientras Washington busca frenar definitivamente el programa nuclear iraní, Teherán exige garantías económicas concretas antes de aceptar nuevas restricciones. La presencia militar estadounidense en la región sirve tanto como herramienta de presión negociadora como medida preventiva ante un posible colapso de las conversaciones.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones