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09/02/2026 12:17 • Actualidad
El 9 de febrero de 2026 la NASA dio a conocer una imagen inédita capturada por el telescopio espacial James Webb (JWST). En la foto aparecen varios objetos circulares brillantes que los científicos denominaron “little red dots” o puntos rojos diminutos, cuya apariencia recuerda a un ojo de sangre en el centro de una galaxia distante.
Estos objetos se observaron en regiones del universo con menos de mil millones de años de antigüedad, una época en que las galaxias aún estaban en proceso de formación. Los puntos rojos presentan radios menores a 100 parsecs y una luminosidad que no corresponde a galaxias convencionales ni a estrellas jóvenes.
Según un estudio liderado por investigadores del Centro de Astrofísica Harvard & Smithsonian, los "puntos rojos" podrían ser agujeros negros de colapso directo. Estos se originarían cuando enormes nubes de gas colapsan directamente en un agujero negro sin pasar por una fase estelar. La capa de polvo cósmico que rodea al núcleo es tan densa que filtra la luz, produciendo la característica tonalidad rojiza.
El descubrimiento aporta una pieza clave para entender cómo el cosmos pasó de ser una vasta nube de gas a la compleja red de galaxias que observamos hoy. Además, ayuda a explicar por qué algunos de estos objetos emiten pocos rayos X: la radiación queda atrapada en una envoltura densa, conocida como Compton?thick, que reabsorbe la energía antes de que escape.
El JWST, lanzado en 2021, es actualmente el observatorio más potente para estudiar el universo profundo. Su capacidad para captar longitudes de onda infrarrojas permite observar objetos extremadamente lejanos y débiles, algo imposible para telescopios anteriores.
Información extraída de la nota publicada en El Cronista, con datos del NSF's NOIRLab.