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24/01/2026 20:08 • POLITICA • POLITICA
El 23 de enero de 2026, durante la jornada de la oficina de prensa del Foro Económico Mundial en Davos, Javier?Milei afirmó: “Maquiavelo ha muerto”. Con esa declaración buscó romper el supuesto dilema entre eficiencia y justicia, sosteniendo que “lo justo no puede ser ineficiente ni lo eficiente injusto”. El presidente utilizó la metáfora para promover su visión de políticas económicas y sociales donde ambos conceptos se alineen.
Milei argumentó que la vieja idea de elegir entre ser “eficiente” o ser “justo” es un “falso dilema”. Para él, la justicia debe ser inherentemente productiva y, a su vez, la eficiencia no debe sacrificarse en nombre de la equidad. Esa postura se inscribe dentro de su agenda de reformas estructurales, que incluye la eliminación de bandas cambiarias y la liberalización del mercado laboral.
Niccolò Maquiavelo, autor renacentista de *El Príncipe*, es famoso por la premisa de que “el fin justifica los medios”. Según el filósofo, el gobernante puede recurrir a medios moralmente cuestionables si el objetivo es fortalecer al Estado. La frase de Milei parece, a primera vista, una negación de esa visión, pero el crítico Oscar?Mangione sostiene que la lógica subyacente persiste: la justicia queda supeditada a la eficiencia, que se erige como juez de lo justo.
Immanuel Kant, filósofo ilustrado, defendió que una acción es moral cuando se realiza por deber, no por sus consecuencias. En su obra *Fundamentación de la metafísica de las costumbres*, Kant establece el “imperativo categórico”: actuar según maximas que puedan convertirse en ley universal. Mangione señala que la postura de Milei —“lo justo tiene que ser eficiente”— contrasta con Kant, ya que vincula la moralidad al resultado útil, asignándole un precio a la justicia.
La pieza editorial plantea una pregunta crucial: la eficiencia ¿de quién? Si no se define si se refiere al conjunto de la sociedad, a los sectores productivos o a la balanza macroeconómica, el concepto queda vacío y puede justificarse cualquier medida bajo ese pretexto. El riesgo, según el autor, es que políticas “eficientes” beneficien a una minoría mientras perpetúen la desigualdad.
El ensayo concluye que la verdadera superación de Maquiavelo no pasa por declararlo “muerto”, sino por reivindicar principios éticos que trascienden los cálculos de eficiencia, como la dignidad, la igualdad y el deber. Solo así la justicia puede considerarse autónoma, tal como proponía Kant.
Fuente: Página?12 – Maquiavelo ha muerto o Milei quiso decir Kant?