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14/01/2026 01:08 • POLITICA • POLITICA
En una breve intervención ante la prensa el martes 13 de enero de 2026, Donald Trump declaró que Estados Unidos está “listo para llevar 50?millones de barriles de petróleo venezolano”. Según el mandatario, el valor estimado de esa carga asciende a 4.200?millones de dólares y ya se encuentra “en camino” hacia territorio estadounidense.
Delcy Rodríguez, quien asumió la jefatura del régimen venezolano tras la captura de Nicolás Maduro el pasado sábado 3 de enero, habría preguntado a la administración Trump si era posible transportar esa cantidad de crudo. Trump respondió, literalmente, “Sí, podemos”.
El día anterior, viernes, Trump recibió en la Casa Blanca a los directores ejecutivos de las principales compañías petroleras estadounidenses –entre ellos Darren Woods de ExxonMobil y Ryan Lance de ConocoPhillips– para discutir cómo estas empresas podrían “reconstruir rápidamente la deteriorada industria petrolera de Venezuela”. El presidente anunció que las compañías invertirán “al menos 100?mil?millones de dólares” en los próximos años.
La captura de Maduro, perpetrada por fuerzas militares estadounidenses, marcó un punto de inflexión en la política sudamericana. Trump afirmó que “Venezuela está funcionando realmente bien” y que la colaboración con el liderazgo venezolano producirá beneficios para EE.UU., el pueblo venezolano y la comunidad internacional.
El anuncio se produce en medio de un debate sobre la viabilidad de extraer y refinar el crudo pesado del Orinoco, que requiere inversiones significativas en infraestructura, transporte y tecnologías de procesamiento. El Departamento de Energía de EE.UU. publicó que los ingresos por la venta del crudo venezolano se canalizarán a cuentas controladas por bancos internacionales para garantizar su legitimidad.